En el desarrollo de software, los bugs en informática son inevitables. Estos errores en el código pueden variar desde simples problemas de sintaxis hasta complejos fallos lógicos que pueden paralizar un sistema entero.
Así que la mayor parte del trabajo o al menos una parte importante del tiempo de los desarrolladores, consiste en averiguar qué diablos pasó y qué diablos hicieron mal.
En este artículo, profundizaremos en qué son los bugs en informática, sus diferentes tipos, las causas comunes y cómo nuestros desarrolladores pueden abordarlos de manera efectiva.
Historia del concepto Bug
El término “bug” tiene una historia interesante que se remonta a 1876, cuando Thomas Edison utilizó el término para describir problemas en su equipo telegráfico.
“Todavía hay una gran cantidad de bugs”, escribió en su cuaderno más tarde mientras trabajaba bajo luces incandescentes llena de bugs (bichos).
Sin embargo, el concepto ganó notoriedad en 1947 cuando ingenieros de Harvard encontraron una polilla en su computadora Mark II, registrando el incidente como el “primer caso real de bug encontrado”.

¿Qué es un Bug?
En términos informáticos, un bug es un error, defecto o fallo en un programa de software que produce un resultado incorrecto o inesperado. Los bugs pueden ser tan simples como un error tipográfico o tan complejos como un problema de lógica que sólo se manifiesta bajo ciertas condiciones.
Tipos de Bugs en software
Existen varios tipos de bugs que los desarrolladores pueden encontrar durante el ciclo de vida del software. José Estévez, líder técnico en Fusiona, identifica cinco tipos principales de bugs:
- Errores de compilación: Estos errores son detectables durante el proceso de compilación y son generalmente causados por configuraciones incorrectas, como la falta de librerías o errores de sintaxis. Son considerados los bugs más fáciles de manejar porque el compilador suele señalar exactamente dónde se encuentra el problema.
- Errores lógicos: Estos son los bugs más difíciles de identificar y corregir. Son causados por reglas lógicas incorrectas o no consideradas que llevan a un comportamiento inesperado del programa. Requieren un análisis profundo para ser reproducidos y solucionados.
- Errores de tiempo de ejecución: Estos bugs aparecen durante la ejecución del programa y pueden causar que el programa se bloquee o se comporte de manera errática. Ejemplos incluyen errores de división por cero o acceder a un índice fuera de los límites de un array.
- Errores de integración: Estos ocurren cuando diferentes módulos o servicios dentro de una aplicación no interactúan correctamente entre sí. Son comunes en sistemas grandes y complejos con múltiples componentes interdependientes.
- Errores de rendimiento: Estos bugs afectan la eficiencia del programa, haciéndolo lento o consumiendo más recursos de lo necesario. Pueden deberse a algoritmos ineficientes, problemas de memoria o cuellos de botella en el procesamiento.
Debug y Debuggear: cómo detectar y solucionar errores en el código
La detección y corrección de errores, también conocida como depuración, es una habilidad crucial para los programadores. Gran parte de su tiempo se dedica a identificar y resolver bugs en el código, una tarea esencial para garantizar el correcto funcionamiento de los programas.
A veces, estos bugs se encuentran en código legado, escrito por desarrolladores que ya no están en la empresa y que no dejaron documentación adecuada. En tales casos, es crucial contar con habilidades avanzadas de depuración y una comprensión profunda del funcionamiento interno del software.
El término Debug y su verbo debuggear provienen del inglés y se traducen al español como “depurar”. Según la Real Academia Española (RAE), depurar significa limpiar, purificar y rehabilitar.
Durante el proceso de depuración, los programadores a menudo adoptan un enfoque analítico similar al de un detective como Sherlock Holmes, ya que, implica examinar minuciosamente, identificar y corregir errores en el código para garantizar su correcto funcionamiento.
Consejos para manejar bugs informáticos
- Mantén tu software actualizado: Se recomienda mantener siempre actualizado tanto el sistema operativo como el software que se utiliza. Siempre existe la posibilidad de que un error de software (bug) aparezca, independientemente de cuántas pruebas se realicen.
- Planificación y diagramación: José Estévez sugiere que la mejor manera de lidiar con bugs es intentar prevenirlos desde el principio. “Diagramar y planificar antes de codificar ayuda a reducir la cantidad de errores”, afirma.
- Reproducibilidad: Luis Monroy, especialista en desarrollo móvil, destaca la importancia de poder replicar el error antes de intentar solucionarlo. “Sin la capacidad de reproducir el error, es muy difícil corregirlo”, explica Monroy.
- Automatización de pruebas: Implementar pruebas automatizadas puede detectar bugs rápidamente y asegurar que las nuevas modificaciones no introduzcan problemas. Las pruebas unitarias, de integración y de extremo a extremo son esenciales.
- Depuración sistemática: Utilizar herramientas de depuración (debuggers) permite a los desarrolladores ejecutar el código paso a paso, inspeccionar variables y entender el flujo del programa, facilitando la identificación y corrección de bugs.
- Entornos de pruebas realistas: Asegurarse de que los entornos de desarrollo y pruebas sean lo más similares posible al entorno de producción puede ayudar a identificar problemas que solo se manifestarían en producción.
- Paciencia y tranquilidad: Víctor Morales, programador, aconseja mantener la calma y abordar el problema por partes. “Estar tranquilo si no se encuentra el bug inmediatamente y buscarlo por secciones,” sugiere Morales.
Fusiona: dominamos la gestión de bugs e incidencias en tu proyecto
En Fusiona, como expertos en desarrollo de software, gestionamos eficazmente los bugs e incidencias para asegurar el éxito de tus proyectos. Aquí te explicamos cómo lo logramos:
- Priorizamos los bugs: Clasificamos los bugs según su gravedad e impacto, priorizando aquellos que afectan la funcionalidad del software o la experiencia del usuario.
- Asignamos responsabilidades: Cada bug tiene un responsable que investiga, corrige y prueba la solución, asegurando una resolución oportuna y eficiente.
- Documentamos todo: Registramos cada bug e incidencia detalladamente, incluyendo descripción, pasos para reproducirlo, estado actual y soluciones propuestas, facilitando la comunicación y el seguimiento.
- Comunicamos de manera efectiva: Informamos al equipo sobre el estado de los bugs e incidencias mediante reuniones regulares, correos electrónicos o herramientas de comunicación.
- Realizamos pruebas exhaustivas: Antes de implementar una solución, realizamos pruebas exhaustivas para garantizar que resuelva el problema sin introducir nuevos errores.
- Aprendemos de los errores: Analizamos los bugs e incidencias resueltos para identificar causas subyacentes y evitar su repetición, revisando procesos y aplicando mejores prácticas.
Estas prácticas nos permiten gestionar bugs e incidencias de manera más eficiente, asegurando el éxito de nuestros proyectos de desarrollo de software y manteniendo la satisfacción de nuestros clientes.
Como ves los bugs son una parte inevitable del desarrollo de software, pero con las herramientas y prácticas adecuadas, los desarrolladores pueden minimizar su impacto y mejorar la calidad del software.
Al comprender las causas de los bugs y adoptar un enfoque proactivo para su detección y corrección, es posible crear softwares más robustos y confiables. La depuración de código, aunque sea desafiante, también es una oportunidad para aprender y mejorar continuamente en el arte de la programación.















